Qué es una auditoría financiera

Una auditoría financiera puede ser requerida por muchas empresas gracias a que con ella se avala el estado financiero de la misma. Con ella se aumenta la veracidad de las cuentas y también contribuye a mejorar notablemente el control interno de la empresa.

Esta clase de operaciones se suelen realizar por firmas especializadas con un alto know-how en el sector financiero. Para ello se siguen una serie de normas que regulan las auditorías conformes a principios internacionales.

El objetivo de una auditoría financiera no es otro que el de poder evaluar si los estados financieros que tiene determinada empresa presentan (o no) el resultado de sus operaciones

El resultado de estas operaciones es muy apreciado dado que se trata de una opinión fiel, completa y totalmente independiente acerca del estado financiero con el que cuenta la empresa en sí, con un resultado fehaciente y garantizado.

Cuando se haya finalizado todo el proceso de una auditoría financiera, el auditor encargado emitirá su juicio, que puede ser de tres clases diferentes: favorable, con salvedades o desfavorable.

En el caso de que el juicio sea favorable quiere decir que las cuentas que han sido presentadas para el proceso, son verídicas y representan correctamente el estado financiero de la empresa. Si el juicio del auditor finaliza con salvedades, significa que las cuentas de presentadas tienen algún error u omisión, pero no suponen incorrecciones de manera generalizada.

Finalmente, si el juicio es desfavorable, revela que las cuentas tienen errores y omisiones, las cuales afectan al conjunto de las cuentas de la empresa en sí.